Para iniciar formalmente las prácticas de Dzogchen, el camino se basa tradicionalmente en una relación estrecha con un maestro auténtico, ya que estas enseñanzas no se pueden aprender únicamente en los libros.
El proceso de iniciación sigue una serie de pasos secuenciales y formales:
1. Las Prácticas Preliminares (Ngöndro)
Antes de recibir las enseñanzas directas, el maestro suele requerir que el estudiante purifique su mente y acumule mérito mediante el Ngöndro.
- Preliminares externos: Meditaciones profundas sobre la preciosidad de la vida humana, la impermanencia, el karma y el sufrimiento del Samsara.
- Preliminares internos: Prácticas intensivas que incluyen postraciones (para purificar el orgullo), la toma de refugio, la generación de la Bodhicitta (compasión altruista), la purificación de Vajrasattva y el Guru Yoga (unión con la mente del maestro).
2. La Transmisión Directa (Rigpa-tsal-wang)
Este es el momento central del Dzogchen. Consiste en la introducción directa a la naturaleza de la mente.
- El encuentro: El maestro, utilizando su propia realización, apunta directamente hacia la naturaleza pura de la mente del alumno en un momento específico.
- El reconocimiento: Si el estudiante está maduro gracias al Ngöndro, experimenta un instante de claridad absoluta libre de pensamientos conceptuales (Rigpa). A partir de ese momento, el trabajo consiste en estabilizar ese estado.
3. Los Tres Testamentos de Garab Dorje
Una vez que se recibe la introducción directa, la práctica se guía por las tres frases esenciales de Garab Dorje (el primer maestro humano del Dzogchen):
- Reconocer directamente la propia naturaleza: Identificar el estado de Rigpa presentado por el maestro.
- Decidirse por este único estado: Eliminar cualquier duda y elegir permanecer conscientemente en esa pureza de forma continua.
- Continuar con confianza en la liberación: Permitir que todos los pensamientos y emociones posteriores se autoliberen de manera natural al surgir.